Tabla de alérgenos para rellenar: la plantilla y cómo hacerlo bien
Rellenar tú mismo una tabla de alérgenos no cuesta dinero, solo tiempo y cuidado. No necesitas ningún programa: basta con una hoja de cálculo como Excel o una hoja impresa con las columnas correctas. La plantilla de aquí abajo es libre: cópiala tal cual e imprímela.
Lo difícil no es la tabla, sino lo que pones en ella. Por eso, debajo de la plantilla tienes lo que va en cada columna, en qué orden conviene repasar los platos y los errores que más se repiten en las tablas ya rellenas.